Wing (Alphabet), Walmart y Zipline celebran; en México, operar más allá de la línea de vista exigiría un rediseño regulatorio.
Nota del editor_La imagen ilustrativa es generada con IA
Ciudad de México, 6 de agosto de 2025.– El gobierno de Estados Unidos puso sobre la mesa una propuesta para liberar a los drones comerciales de la exigencia de supervisión visual permanente, una de las barreras que frenaban su expansión. De aprobarse, las operaciones más allá de la línea de vista del piloto (BVLOS) podrían escalar en volumen y cobertura sin requerir observadores en tierra, bajo esquemas de gestión de riesgos y tecnología “detect-and-avoid”.
Las compañías del sector reaccionaron de inmediato. Wing (subsidiaria de Alphabet), Walmart y Zipline anticipan que el cambio les permitirá ampliar rutas y horarios, integrar redes de entrega de “última milla” y reducir costos logísticos. Para el retail y la mensajería médica, el ajuste normativo significa pasar de pilotos acotados a operaciones repetibles y masivas.
En contraste, México mantiene restricciones estrictas para BVLOS y entregas comerciales. La operación a gran escala requeriría una actualización del marco de la AFAC y reglas específicas sobre:
- Certificación de aeronaves no tripuladas y operadores (licenciamiento, mantenimiento y seguros).
- Gestión del espacio aéreo de baja altitud y coordinación con sistemas de gestión de tráfico de drones (UTM).
- Tecnologías de mitigación de riesgo (detect-and-avoid, geocercas, Remote ID).
- Responsabilidad civil y protección de datos en zonas urbanas.
Por qué importa
- Logística: recortes en tiempos de entrega y costos en zonas urbanas y rurales.
- Salud: potencial para cadena fría y envíos urgentes de muestras o medicamentos.
- Competencia: retailers y plataformas que adopten primero el modelo ganarán cuota en entregas rápidas.
Qué sigue
- En EE.UU., la propuesta deberá pasar por consulta pública y publicación de la regla final.
- En México, industria y autoridades podrían abrir mesas técnicas para definir pilotos controlados BVLOS (hospitales, campus industriales, parques logísticos) y un calendario regulatorio que dé certidumbre a inversores y operadores.
El giro estadounidense marca un punto de inflexión: las entregas por dron dejarían de ser un experimento para convertirse en infraestructura logística. México, si quiere subirse a la ola, tendrá que mover piezas regulatorias y tecnológicas cuanto antes.