El gobierno de Japón aprobó este miércoles nuevas restricciones sanitarias para gran parte del país, incluyendo a Tokio, para contener un brote de coronavirus impulsado por la variante Ómicron.

La resolución del gobierno central permite que cada región decida qué medidas específicas adoptar.
La mayoría de las regiones urgieron a los bares y restaurantes a acortar sus horas de apertura o suspender la venta de bebidas alcohólicas.
El primer ministro Fumio Kishida explicó que el gobierno busca estar «totalmente preparado» en la lucha contra la más reciente ola de covid-19.