De entre todas las prioridades que tiene el Gobierno, el sistema financiero no es el más relevante, sostiene la asociación.

México está rezagado en la ampliación de la educación financiera en la población, porque desde hace mucho tiempo no se han desarrollado políticas públicas para impulsarla, manifestó Bernardo González Rosas, presidente de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore).
Sostuvo que hay planes y proyectos a los que no se les da seguimiento y terminan en letra muerta, y que de entre todas las prioridades que tiene el Gobierno, el sistema financiero no es el más relevante, pese a que existan iniciativas como la Política Nacional de Inclusión Financiera, un desinterés que hace que los esfuerzos se queden cortos.
“Se ha instrumentado una estrategia nacional, sí hay esfuerzos, pero tenemos que pasar más allá del papel. María Ariza dijo algo clave: ‘No podemos estar cambiando, llevamos tres presidentes de la CNBV y dos de la Consar, próximamente otra Gobernadora del Banco de México’. Independientemente de que cambien las personas, los programas no deben de cambiar y debemos exigir que haya continuidad en proyectos y planes”, manifestó González Rosas en la presentación del estudio “El camino a la tranquilidad financiera”.