A una distancia de 12 mil kilómetros durante el sobrevuelo del 15 de octubre, el más cercano registrado hasta la fecha, el Jet Propulsion Laboratory (JPL), encargado de operar la misión, publicó una imagen reveladora. En la instantánea, señalada por una flecha roja, apenas se distingue la columna en la oscuridad bajo el terminador, la línea que separa el día y la noche en Júpiter.
Con 56 sobrevuelos realizados, el orbitador Juno ha documentado encuentros cercanos con tres de las cuatro lunas más grandes del gigante gaseoso. El próximo sábado 30 de diciembre, la misión se acercará más que nunca a Io, ubicándose a unos mil 500 kilómetros de la superficie de este mundo volcánico. Se anticipa que este paso permitirá a los instrumentos de Juno recopilar una gran cantidad de datos.
Scott Bolton, investigador principal de Juno en el Southwest Research Institute en San Antonio, Texas, expresó: «Al combinar los datos de este sobrevuelo con nuestras observaciones anteriores, el equipo científico de Juno está estudiando cómo varían los volcanes de Io». La atención se centra en la frecuencia de erupciones, la luminosidad y temperatura de los volcanes, la evolución del flujo de lava, y la relación entre la actividad de Io y las partículas cargadas en la magnetosfera de Júpiter.
Un segundo sobrevuelo ultracercano de Io está programado para el 3 de febrero de 2024, durante el cual Juno se aproximará nuevamente a unos mil 500 kilómetros de la superficie. Desde distancias que oscilan entre aproximadamente 12 mil y más de 100 mil kilómetros, la nave ha monitoreado la actividad volcánica de Io, proporcionando las primeras vistas de los polos norte y sur de la luna. Además, ha llevado a cabo sobrevuelos cercanos a otras lunas heladas de Júpiter, como Ganímedes y Europa.
«Con nuestro par de sobrevuelos cercanos en diciembre y febrero, Juno investigará la fuente de la masiva actividad volcánica de Io, explorará la posible existencia de un océano de magma debajo de su corteza, y analizará la importancia de las fuerzas de marea de Júpiter, que ejercen una presión constante sobre esta torturada luna», añadió Bolton.
En su tercer año de misión extendida para investigar el origen de Júpiter, la nave espacial propulsada por energía solar también dirigirá su atención al sistema de anillos, hogar de algunas de las lunas interiores del gigante gaseoso.