
Plataformas de crowdgrowing digital, como JuicyFields, consideran a Latinoamérica como una región clave en la expansión del mercado de cannabis.
El efecto dominó es inminente: la lista de países que han legalizado el cannabis va en aumento. Hoy, América Latina suma ocho países donde el consumo con fines medicinales está permitido. A medida que las leyes se aprueban, nuevos mercados comienzan a consolidarse, y con ellos las oportunidades de producir riqueza se disparan.
Si bien estas cifras pueden suponer un futuro más próspero para los pequeños productores locales, algunos activistas temen que la actual legislación los deje de lado para favorecer, una vez más, a las grandes corporaciones.Sin embargo, un nuevo modelo de negocio más equitativo está entrando con fuerza en la región: el cultivo colectivo de cannabis, o ‘crowdgrowing’, que conecta a pequeños y medianos productores con gente de todo el mundo dispuesta a financiar sus proyectos.
Así como en el “crowdfunding”, el financiamiento se obtiene de pequeñas cantidades de capital provenientes de un gran número de personas. Ejemplo de ello es la plataforma de crowdgrowing digital, JuicyFields, la cual ya considera a Latinoamérica como una región clave.