El precio de la urea se duplicó en lo que va del 2021

Durante estos días hemos conocido sobre las consecuencias que el incremento del precio del gas, aunado con la crisis del transporte marítimo de mercancías está teniendo en la disponibilidad y precio de los fertilizantes, lo cual pone en jaque el abasto internacional de alimentos y eleva el costo de este insumo agrícola a precios o niveles insospechados en un corto periodo.
Esta dependencia del fertilizante químico y su precio en constante ascenso compromete la capacidad de producción de los alimentos, que se verá seriamente disminuida en el corto y mediano plazo, tanto en su disponibilidad como en el incremento de su costo.
En México, el precio de los fertilizantes alcanza niveles históricos. El amoniaco anhidrido, por ejemplo, que a principio de año tenía un precio del orden de 8 mil pesos toneladas hoy está en 18 mil pesos; la urea paso del orden de 7 mil pesos a más de 14 mil; el sulfato de amonio, le cuesta al productor el triple al venderse en 17 mil pesos.
Esta situación no sólo afecta a los productores agrícolas, sino que impacta directamente en los precios de los alimentos de nuestra dieta diaria. De acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), quien realiza un monitoreo mensual de precios de productos de la canasta básica, de la segunda mitad de septiembre a la fecha, el precio de algunas verduras como la cebolla, la papa y el jitomate se ha incrementado entre 30% y 60%. Otros productos que no faltan en la alimentación diaria del mexicano y que siguen al alza son el frijol, que tuvo un aumento de 16.67%, así como el arroz, que subió 20%. En general, el incremento en el índice de precios de la canasta básica pasó de 6.7 por ciento en septiembre a 8 por ciento anual en la primera quincena de octubre pasado, reveló el monitoreo del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas.