Seguridad: fotos en Palacio, violencia en la calle
La gobernadora Maru Campos viajó a Palacio Nacional para sentarse en la mesa de seguridad encabezada por Claudia Sheinbaum. El gesto político se vende como “coordinación”, pero en la práctica no pasa de ser una fotografía institucional. En Chihuahua seguimos contabilizando decomisos de fentanilo como si fueran trofeos, mientras la violencia real se transforma con rapidez. Las organizaciones criminales innovan más que nuestras instituciones, y el discurso oficial presume mesas de seguridad en Chihuahua capital, Juárez, Ojinaga o la Sierra como si fueran la gran estrategia. La ciudadanía, sin embargo, pide resultados concretos: calles seguras, tranquilidad en los barrios, menos extorsiones y más justicia.
Ganadería: gusanos, fronteras y carne brasileña
En el Foro Global Agroalimentario, los legisladores y ganaderos volvieron a poner sobre la mesa un problema mayúsculo: el gusano barrenador, el cierre de la frontera a la exportación de ganado y la entrada de carne brasileña. Chihuahua reaccionó con rapidez para contener la plaga, pero la omisión del Gobierno Federal y la tibieza con Estados Unidos mantienen al sector en jaque. Aquí se impone una pregunta incómoda: ¿por qué siempre el productor local termina pagando los platos rotos de la inacción federal? El campo no se sostiene con voluntad de diálogo ni con comunicados optimistas, sino con recursos, ciencia y verdadera política pública.
Corrupción reciclada: la finca de Corral
La Fiscalía Anticorrupción aseguró en Morelos una finca de lujo vinculada a un abogado contratado por el exgobernador Javier Corral. La nota se celebra como avance, pero deja un sabor amargo. Los chihuahuenses saben que estos procesos se vuelven eternos y que, al final, el dinero pocas veces regresa a las arcas públicas. Más aún, la contradicción es grotesca: mientras en Chihuahua se investiga, en la Ciudad de México se le otorgan cargos y fuero. Morena lo protege y hasta lo premia, confirmando que en México la corrupción no se castiga, se recicla y se acomoda al poder del momento.
Internacional: Chihuahua verde… en el papel
La noticia de que Chihuahua fue incluido en el programa europeo IURC 2025–2027 suena a triunfo internacional. Hablan de sostenibilidad, transición energética y modernización industrial. En papel luce impecable, pero la experiencia obliga a preguntar: ¿quién va a aterrizar los proyectos piloto? ¿Qué beneficios concretos llegarán al ciudadano de a pie? Porque la historia reciente está llena de convenios internacionales que terminan en diagnósticos, foros con powerpoints y viáticos para funcionarios, sin un cambio palpable en la vida cotidiana.
Segalmex e Insabi: promesas contra la impunidad
La presidenta Claudia Sheinbaum se comprometió a esclarecer los casos de corrupción en Segalmex e Insabi. Es un anuncio necesario, pero no deja de ser una promesa más. El país necesita que se rompa el pacto de impunidad, ese que blinda a los amigos del poder y convierte los escándalos en notas de un solo día. La pregunta es si se atreverá a tocar a los intocables. Porque de poco sirve señalar lo ocurrido en el pasado si en el presente se siguen premiando a políticos cuestionados con cargos, contratos y candidaturas.
Protestas y psicosis social
En Chihuahua capital, frente a Palacio, coincidieron plantones de familias que reclaman justicia por cadáveres mal entregados, mujeres que piden la devolución de sus casas y personas que exigen pensiones para discapacitados. En Delicias, un hecho escalofriante sacudió a la sociedad: una menor atacó a una madre de familia con un hacha y una navaja dentro de una secundaria. La psicosis entre alumnos y padres es comprensible. Y la respuesta política vuelve a ser superficial: reactivar el operativo mochila, más protocolos y más comunicados. Lo que no se atiende es el fondo: familias fracturadas, descomposición social, niños y adolescentes creciendo sin apoyo real del Estado.
Periodismo en la mira
En Aldama, el periodista Alán Pallares fue víctima de un atentado. Se salvó de milagro, pero quedó marcado. La condena política fue inmediata: desplegados, tuits y declaraciones. Sin embargo, la realidad es que los periodistas siguen trabajando bajo amenaza, sin garantías mínimas de seguridad y con instituciones que solo reaccionan cuando hay balazos de por medio. Chihuahua no puede normalizar los ataques a la prensa como parte del paisaje. Proteger la libertad de expresión no es un discurso ni un eslogan: es una obligación del Estado que hoy, simple y llanamente, no se cumple.